O asubío do malvís I
Tolo
anda o malvís fendendo o ar da xeada co asubío.
Ninfas
mouras, de ás transparentes, e trasnos verdes
xogan
co tempo ao pé da fonte no borboriñar rítmico da auga.
Fun
camiñar no vento sen razóns, cos pés eivados de silencio
e
escoitei ao malvís cantar, enfeitizando o luscofusco dende os loureiros.
Traio
no vento os pés eivados co feitizo do asubío do malvís.
Vén de
percorre-lo val o malvís e parou no amieiro ao pé da fonte,
acompasa-lo
asubío coa cantiga da auga, onde ti xogabas
coas
ninfas e os trasnos contraendo o tempo.
Eu
tamén parei ouví-la primavera
entrar
no val, cos pés eivados.
El
SILBIDO DEL MALVÍS I
Loco
anda el malvís hendiendo el aire de la helada con el silbido.
Ninfas
morenas, de alas transparentes, y duendes verdes
juegan
con el tiempo, junto a la fuente, en el gurgitar rítmico del agua.
Fui
a caminar en el viento sin razones, con los pies heridos de silencio
y
escuché al malvís cantar, hechizando el atardecer desde los laureles.
Traigo
en el viento los pies heridos con el hechizo del silbido del malvís.
Viene
de recorrer el valle el malvís y paró en el aliso al pie de la fuente,
acompasar
el silbido con la cantiga del agua, donde tú jugabas
con
las ninfas y los duendes contrayendo el tiempo.
Yo
también paré a oir la primavera
entrar
en el valle, con los pies heridos.